Ver la Giralda y visitar la catedral por dentro, tomarte un vino de naranja en El Peregil, cruzar el río por el puente de Triana, pegarte un paseo en el parque de Mª Luisa y ver los pavos reales, visitar el Alcázar y la Plaza de España con todos sus azulejos conmemorativos, tomarte una cerveza en La Alameda, patinar o montar en bicicleta por el carril bici paralelo al Guadalquivir, tomarte una copa nocturna en la taberna El Dragón Verde, y despertarte con el sonido de las campanas de alguna iglesia por la mañana.
